
Desde hace un par de años surgen pocos periodistas nuevos en los medios audiovisuales, algo que no ocurre en gráfica donde sí hay una serie de jóvenes periodistas muy talentosos. Sin embargo, en la tele, donde cada vez hay menos espacio para el periodismo de verdad y más lugar para el espectáculo periodístico. Y en parte en la radio, aparecieron una serie de actores y actrices que, lejos de ejercer su profesión, ocupan claros espacios de periodistas.
El caso más "flagrante" es el de Solita Silveyra, consagrada actriz de larga trayectoria (como edad). Como en Telefé parece que no gustan de los buenos periodistas, decidió inventarle a Solita el rol de periodista en un programa en el que se relatan algunos hechos y noticias históricas. Claro que, a pesar de que consiguen buenos entrevistados, el rol de la actriz platinada es una verdadera patada en las pelotas. Siquiera lee un poco, a modo de background, cuando se encuentra con los entrevistados con lo cual el nivel de las preguntas alcanza el satisfactorio mérito que podría haber logrado perfectamente la recepcionista de mi obra social.
Otro caso que me llamó la atención es el de Federico D´Elia y Martín Seefeld en FM Spika. El programa tiene los tipicos condimentos del horario (9 a 13) pero hace agua cuando se meten en cuestiones de actualidad, en especial Seefeld quien parece haberse comido una dosis insospechada de vanidad.
A ellos se le suman clásicos como Dady Brieva en Mitre (cuya labor es dignísima), Andrea Campbell y el hijo de Chico Novarro también en FM, Graciela Borges, Yuyito González y Anamá Ferreira, y hasta Dalma Maradona.
Además, Fabián Gianola "entrevistando" en tele, y hasta en radio (tuvo un programejo con Anita Martínez, hoy caída en desgracia luego del tobogánico programa en América).
Como sea, en muchos casos "zafan" algunos con comicidad y una buena producción que se cuida en anotar pregunta por pregunta (ver "Duro de Domar" en el "verdadero o falso", donde la producción de Gvirtz hace un laburo previo de la ostia). Sino dan bastante verguenza, pero peor aún: ocupan espacios para periodistas siendo actores y teniendo como marco teórico a Stalinavsky no a Kapucinsky (o Bourdieu, o Baudrillard, o Mc Luhan, o....).

3 comentarios:
"alcanza el satisfactorio mérito que podría haber logrado perfectamente la recepcionista de mi obra social".
Esa frase, es sublime. Gracias.
Vale.
Qué extraño... no se bien cómo llegué aquí, pero me interesó lo que leí.
Si bien la televisión actual apesta, estos actores devenidos en periodistas asesinan ambas profesiones...
Primero porque para simular ser periodistas, actúan... y lo hacen mal (la cara de Soledad Silveyra mientras un flaco le cuenta cómo asesinó a su novia de nosecuantas puñaladas es la misma que pondría si Osvaldo Laport le confiesa en la novela de la tarde que se acuesta con su prima).
Segundo, el periodismo (la profesión, no los profesionales) está subestimado... le quieren aportar "sensibilidad" o "comicidad" y por eso las noticias se toman cada vez menos en serio...
Entre tantas ironías, sarcasmos y cabarets se olvidan de la principal tarea:informar...
Totalmente de acuerdo Tefi
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