
Como en la vida misma hay una taxonomía vinculada a los apodos/nombres/denominaciones que se dan entre sujetos en la vida social. El Juglar, un visionario en la sociología de la cotidianeidad, trae un análisis de los verdaderos significados de los sustantivos utilizados por los argentinos en la calle en encuentro o saludos casuales con seres de cualquier tipo.
"Hola maestro": esta frase denota la superioridad del emisor que, al tratar de maestro a un iletrado, ya marca la diferencia. Es muy bueno para hablar con tacheros, kiosqueros o canillitas a los que les preguntas una calle. Es ideal para cualquier favor como alguna recomendación urbana
"¿Me da un boleto jefe?": en este caso la diferenciación aumenta ostensiblemente. Lo que queda en claro es que el interlocutor JAMÁS DE LOS JAMASES será jefe de nadie. Es ideal para empleados de bajísima categoría, léase: boleteros, maleteros, tacheros, colectiveros... Da una cordialidad agradable para que a uno lo caguen un poco menos.
"¿Eh amigo, tené una moneda?": generalmente emitido por una persona con ánimo de solicitar dinero sin contraprestación alguna. En otros casos, puede ser emitido por parte de un "trapito" o un "limpiavidrios". Generalmente es acompañado de un movimiento de mano y alguna frase de dudosa verosimilitud: "es para comer", "es para viajar a Isidro Casanova en burro", "es para el vino". En el caso de ir en auto, una cara de preocupación o de angustia disipa la situación.
"Dame un peso gato": es sin duda la previa del CHOREO a mano armada. En estos casos generalmente es más de uno y la persona se viene acercando al interlocutor con ánimo de dejarlo en pelotas. Puede ser acompañado de una navaja, un tramontina o una 9 milímetros de la policía bonaerense. En este caso lo mejor es CORRER.
"Hola maestro": esta frase denota la superioridad del emisor que, al tratar de maestro a un iletrado, ya marca la diferencia. Es muy bueno para hablar con tacheros, kiosqueros o canillitas a los que les preguntas una calle. Es ideal para cualquier favor como alguna recomendación urbana
"¿Me da un boleto jefe?": en este caso la diferenciación aumenta ostensiblemente. Lo que queda en claro es que el interlocutor JAMÁS DE LOS JAMASES será jefe de nadie. Es ideal para empleados de bajísima categoría, léase: boleteros, maleteros, tacheros, colectiveros... Da una cordialidad agradable para que a uno lo caguen un poco menos.
"¿Eh amigo, tené una moneda?": generalmente emitido por una persona con ánimo de solicitar dinero sin contraprestación alguna. En otros casos, puede ser emitido por parte de un "trapito" o un "limpiavidrios". Generalmente es acompañado de un movimiento de mano y alguna frase de dudosa verosimilitud: "es para comer", "es para viajar a Isidro Casanova en burro", "es para el vino". En el caso de ir en auto, una cara de preocupación o de angustia disipa la situación.
"Dame un peso gato": es sin duda la previa del CHOREO a mano armada. En estos casos generalmente es más de uno y la persona se viene acercando al interlocutor con ánimo de dejarlo en pelotas. Puede ser acompañado de una navaja, un tramontina o una 9 milímetros de la policía bonaerense. En este caso lo mejor es CORRER.
PD: quedan muchas frases afuera que son usadas invariablemente. "Mono", "Vieja", "Titán"... Pero quizás la máxima de las indescrifrables es la que sufrió el gran Nico: "No se te cae un careta?". Por supuesto la primera reacción de él fue girar su cabeza a ver qué se le había caído. No no, nada de eso: la "persona" le había pedido un cigarrillo.

1 comentarios:
Todo muy cierto, pero las mujeres no decimos nada de eso, al menos yo no. Yo le digo "señor" a todo el mundo...
Un flaco que laburaba en Tribunales le dijo "señor" a un juez o a un secretario de juez, y el tipo lo corrigió: "Doctor".
El pibe se calentó y le respondió: "Es cierto, doctor puede ser cualquiera, pero "SEÑOR", no"
Lo echaron, obvio.
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