Cada vez más pululan por la calle los "servicios" para los transeúntes tanto a pie como con automotor. En todo los casos, se asignan el rol de "ofrecer un servicio" por el cual, si no hay contraprestación monetaria, puede haber consecuencias nefastas para tu persona o tu patrimonio. Veamos dos casos:
- El ya clásico "Trapito", ese hombre que con la adquisición de una franela piensa que cuida tu auto. Nótese que para efectivizar su condición de tal debe mover ligeramente el brazo sacudiendo el "trapo" como si con eso limpiase algún auto. Y, si es posible, hacerse el que detiene el tránsito aunque los autos sigan pasando. En realidad es paradójico: se le paga para que no te destroce el auto. En este caso el servicio es evitar que aparezca todo rayado o sin estéreo.
- El que te sube la valija al micro. Es decir, toma la valija, te da un ticket y por sólo llevarla a 2 cm. y acomodarla hay que dejarle plata. ¿Cuál es la lógica? Que no abra la valija en algunas de las paradas y te tajee todo. Un servicio vago si los hay.
En ambos uno deja dinero, en la gran mayoría de casos, por medio a la consecuencia si no lo hace, y no en agradecimiento por el "servicio" prestado.
lunes, 11 de mayo de 2009
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2 comentarios:
Lo que contás, Juglarino, me trae vagos recuerdos de don Corleone y su pandilla. Aunque si no te colocan la cabeza de un caballo entre las sábanas de tu cama por no haber aceptado su "servicial" servicio (valga la redundancia), significa que la cosa (nostra) no se ha puesto aún densa.
Abrazos, sobri.
ASi es tio, los "serviciales" te dan con todo...
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