Las infusiones, además de ser fundamentales en cualquier dieta, son salvadoras. A saber:
Té: en caso de haber comido mucho o indigestión; para calmar las aguas o antes de irse a dormir; con miel para la gargante, con limón para hacerse el sofisticado inglés.
Café: central para compartir una amena charla de bar; para despertarse y no empastillarse; con leche es bien de desayuno, cortado en jarrito bien de rosca política; siempre me sienta bien aunque los que "saben" dicen que no más de dos por día...
Mate: fundamental antes de rendir un parcial o final en el que te quedás a la noche estudiando; ideal cuando no doy más de sueño pero me quedan 5 horitas de laburo; me molesta prepararlo y tomarlo muy caliente, pero el efecto es más inmediato que el cafe; ideal para viajes en auto aunque me esté meando cada 150 km.
domingo 24 de mayo de 2009
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