De casualidad, en mi afán incesante de zapping, encuentro a Susana Giménez en Canal A. Sí, en Canal A. Pensando que se trata de una crítica o un análisis de los medios de comunicación o de la televisión como medio de masas, me quedo.
Pero oh sorpresa! Pablo Sirvén, el crítico de espectáculos de La Nación que ha defenestrado los productos televisivos con su pluma (pluma de teclado claro está), le hace una entrevista cuyas concesiones son peores que las notas de Marley de viaje comiendo cucarachas.
La admiración de Sirvén daba pena.
La reflexión que me llevó es que en muchos casos los periodistas destrozamos a un actor social, sea cual fuere en la rama que sea, como parte de una estrategia para acercarse a la persona o simplemente porque no nos da bola.
Sobre el final de la nota, cuya pregunta más dura fue si "Su" dormía bien, veo en los créditos que la producción estuvo a cargo de Mandarina, la productora del progresista de Palermo Soho Andy Kusnetzoff, quien inteligemente tiene de socio al hijo del magnate futbolístico Carlos Ávila.
Entonces, quedan dos conclusiones: Sirvén es un frívolo que se muere por Susana y le importa tres pepinos los productos televisivos total ya fue contratado por uno de los zares de la TV.
lunes, 27 de julio de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentarios:
jaja genial
Publicar un comentario